La Policía de Investigaciones lanzó en Osorno la campaña "Irse de la casa no es la solución", la cual está destinada a evitar casos de presuntas desgracias de preadolescentes y adolescentes, quienes por los cambios propios de la edad, huyen a veces de sus casas. Estos casos constituyeron en 2016, el 45% de los casos que se tuvieron que investigar. Fueron 3.795 casos, en el rango de 10 a 17 años.
"Las causas del extravío de estos jóvenes son distintos a los que afectan al resto de la población. La mayoría de los menores de edad tienden hacer abandono voluntario de su domicilio particular, residencia u o hogar de menores, por motivos tales como rebeldía, falta de comunicación, problemas conductuales, aburrimiento, diversión con amigos, pareja, embarazo precoz, deserción escolar, problemas en el núcleo familiar y ambiente hostil, dentro de lo que se considera situaciones de maltrato infantil, alcoholismo, drogadicción, violación, abuso sexual, padres ausentes, desobediencia y desacato de órdenes”, explicó el jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI Osorno, Néstor del Valle
Tras desconocerse el paradero de un menor, se recomienda a familiares y amigos más cercanos verificar si la persona ha tenido algún contacto, además de llamar o concurrir a los lugares que frecuenta. Si lo anterior, no permite ubicarlo, la PDI recomienda hacer la denuncia de presunta desgracia de manera inmediata, llamando al número telefónico 134
